Metodología de la investigación e hipótesis de trabajo

Roberto Cipriani


Metodología de la investigación e hipótesis de trabajo


Premisa


La metodología cualitativa, y en particular las historias de vida, no tiene aún hoy una llave maestra, un point de repère preciso. Se procede todavía a partir de intentos, con el fin de encontrar respuestas adecuadas y suficientemente factibles respeto a los numerosos interrogantes que surgen a propósito del carácter científico de un enfoque como es el biográfico.


Continuando con lo experimentado en el curso de una investigación en ámbito romano[1], la presente investigación sobre la experiencia religiosa ha utilizado la metodología de las historias de vida como estructura central.


Y en este caso también se ha considerado la discusión que nace consecuentemente a una fractura epistemológica[2]. De este modo la problemática metodológica no ha sido utilizada improvisadamente sino organizada y analizada minuciosamente en cada posible implicación teórica y en sus consecuencias operativas.


La abducción como elección de base


Las investigaciones sobre el fenómeno religioso se ubican entre las más complejas, sobre todo porque no siempre las actitudes y los comportamientos relativos a la religión tienen una visibilidad conspicua e inmediata (a excepción de la participación a los ritos: sobre cuyas motivaciones poco se puede conocer a partir de una observación externa o un relevamiento con cuestionario).


El sentimiento religioso es recóndito, se ubica en zonas casi inalcanzables, inaccesibles. De éste se puede percibir apenas algún indicio. Y es de estos detalles mínimos que hay que partir para reconstruir la dinámica de la experiencia personal en clave religiosa.


Una metodología cuantitativa puede solamente indicar algunas líneas de tendencia, algunos aspectos salientes y algunas dimensiones emergentes. Es difícil que ésta pueda obtener mucho.


En realidad ni siquiera hay que considerar la narración autobiográfica como una solución exhautiva y por sí misma satisfactoria. Es a partir del texto transcripto que hay que realizar una serie de elaboraciones, de verificaciones y de interpretaciones que garanticen el fundamento científico y la significatividad sociológica de los resultados.


Es exactamente en este punto que se incluye – como base metodológica – a la elección abductiva, también llamada retroductiva o hipotética, según Charles Sanders Peirce en base a la inferencia probable.


En el cuadro de la inferencia probable entran dos tipos de inferencia analógica: la inducción y la hipótesis. Con la primera las características de algunos de sus elementos se adscriben a una clase. Con la segunda se presume que un aspecto inesperado sea explicable sobre la base de una norma más amplia[3].


El procedimiento inferencial analógico de la hipótesis, en particular, coloca la inducción (o generalización, es decir la atribución de un elemento a una clase entera) junto a la deducción (o derivación, es decir la explicación de un caso particular a partir de una regla general).


Por último, la abducción une en modo sintético los dos procesos: inductivos y deductivos en cuanto crea y verifica (con los datos empíricos) una hipótesis que explica hechos insólitos. Tal explicación parte de un hecho y llega a otro hecho; y a su vez también la abducción se somete a una verificación hasta convertirse en plausible, meta que alcanza cuando no se diversifica de las inducciones y de las deducciones.


Es así la triada formada por la inducción, deducción y abducción que regula la lógica de la ciencia. Su enlace sirve a generar hipótesis y a probarlas, explicando los hechos con los hechos, evitando a su vez enunciar leyes generales.


Peirce recomienda este tipo de “uniformidad externa” para obtener, en lo posible, un razonamiento científico libre de toda influencia del pensamiento personal. En efecto “yo puedo partir de hechos conocidos y observados y proceder hacia lo que no conozco; y aun así las reglas que sigo pueden no ser las que la investigación aprobaría. El criterio para ver si estoy siguiendo realmente el método no es guiarme por mis sentimientos o mis objetivos sino, al contrario, implica la aplicación del método mismo. El fundamento del aspecto práctico de la lógica está en la posibilidad de ver el buen y/o mal razonamiento”[4].


Esta orientación presupone una conciencia pragmática para ver la imposibilidad de alcanzar la verdad absoluta en campo científico. La única “verdad” posible es aquella que produce los efectos deseados. Esta también se distingue en grados, razón por la cual la experimentación y la innovación permiten proceder a lo largo del camino del conocimiento, obteniendo siempre resultados mejores. Es más, es justamente el hecho sorprendente, inesperado, singular lo que hace surgir la abducción dando lugar al uso de la hipótesis como la fase esencial de la inferencia.


Es el mismo Robert King Merton que reconoce a Peirce[5] la importancia de tal intuición, que bien se conjuga con la idea de serendipity, es decir la observación de un dato inesperado, anómalo y estratégico que se convierte en ocasión de desarrollo de una nueva teoría o de ampliación de una formulación teórica precedente.


Merton está convencido además de que toda investigación puede producir mucho más que una simple prueba de una teoría o la verificación de una hipótesis. Ésta tiene un rol decisivo porque da inicio a una teoría, la reformula, la pone en foco, la hace más clara.


Aún más elocuente es una afirmación del sociólogo de la Columbia: “una teoría formulada en modo explícito no precede invariablemente la investigación empírica… La secuencia generalmente se realiza en modo invertido”[6].


Esta línea operativa no se conjuga fácilmente con aquella avalada por Paul Lazarsfeld que, al trazar las principales corrientes de la investigación social para la Unesco, no sólo cancela por completo el aporte del pragmatismo (salvo una fugaz cita de James) sino que – luego de un período de perfeccionamiento metodológico (y cuantitativo) – ve exclusivamente en la macropsicología  la posibilidad de un retorno a la tradición sociológica clásica, como si esta última no hubiese nunca considerado una literatura de tipo cualitativo y microsociológico[7].


Una vez más Lazarsfeld afirma su perspectiva metodológica: la “representación visual del concepto” en cuanto “entidad indefinida que da un sentido a las relaciones observadas” ha sido siempre el punto de partida. Se pasa luego a la “especificación del concepto” que “consiste en descomponer la representación imaginada en sus elementos”. Es justamente en este contexto de la especificación que tiene lugar el alejamiento entre la metodología de Lazarsfeld y la cualitativa. En efecto, “el concepto es definido a través de sus ‘aspectos’, sus ‘dimensiones’, etc. Estos componentes algunas veces son deducidos sociológicamente a través del concepto general que los comprende, otras veces son deducidos empíricamente a través de las correlaciones observadas”[8]. En cambio, en la teoría en base a los datos (grounded theory) de Glaser y Strauss esta alternativa no existe, con ventaja para la segunda solución, que permite la deducción empírica de los hechos y de sus interrelaciones. En realidad, deja perplejo el uso que Lazarsfeld hace del adverbio sociológicamente en contraposición a empíricamente, como si en modo implícito la teoría fuese “más” sociológica que la empíria. Es verdad que la diferencia mayor entre cuantitativistas y cualitativistas se apoya sobre la diversa importancia atribuida a la teoría (y a los conceptos) por parte de los primeros y a los datos empíricos por parte de los segundos.


Se conoce que la metodología lazarsfeldiana prevé la “elección de los indicadores” relativos a aspectos y dimensiones del concepto. En esta fase hay una mayor consonancia con el pragmatismo inspirador de la sociología cualitativa. No es una casualidad que William James sea citado por su obra El significado de la verdad, para subrayar la gran variación de los indicadores que dependen de las circunstancias de la vida cotidiana[9].


El cuarto y último momento es el de la “formación de los índices”, que son una síntesis de los indicadores. Sin embargo, tal síntesis es siempre provisoria mientras se espera otras soluciones más convincentes. La necesidad de cambiar un cierto índice emerge cuando éste no ofrece claramente la idea del concepto que se está utilizando. “En consecuencia, en varios casos uno es inducido a tomar en consideración dimensiones más factibles u otros indicadores”[10]. En otras palabras, es necesario volver a la segunda y/o a la tercera fase.


Según la metodología peirciana, existe alguna afinidad – se diría – con la abducción y con su verificación continua. En realidad esta evolución constante de la teoría a través de su continua repetición y los intentos de enfoque tienen también un carácter popperiano.


Por otro lado William James era ya consciente de la necesidad de investigar continuamente, así, las teorías son un instrumento de indagine y no una respuesta a algún interrogante y/o el final de toda investigación[11].



El modelo Peirce-Lazarsfeld revisado


Suponiendo que el anarquismo sociológico no resuelve los problemas del conocimiento sin operar alguna elección epistemológica y metodológica, es preferible buscar soluciones adecuadas a las exigencias individuales y a las cuestiones emergentes.


En primer lugar conviene aclarar que lo discutido hasta aquí constituye el preámbulo de una propuesta metodológica más compleja, dirigida a recuperar lo que existe de esencial tanto en Lazarsfeld como en Peirce. De este modo es legítimo hablar, según el orden lógico de implementación del enfoque, de un verdadero modelo Lazarsfeld-Peirce o de un modelo Peirce-Lazarsfeld, según la cronología bio-biográfica de los dos autores y la prevalencia del análisis del contenido (en este contexto de investigación) del primero sobre el segundo. De todos modos queda aclarado que bajo el nombre de Peirce entra también la corriente, más reciente y mayormente operativa, de la teoría en base a los datos de Glaser y Strauss. Por otra parte el hecho de recurrir a Peirce no comporta una aceptación acrítica del pragmatismo y de la verdad como emerge del análisis científico. Desde este punto de vista parece más compartida la idea de Poincaré según la cual la ciencia resulta útil en cuanto es al menos parcialmente verdadera y no verdadera porque es útil[12].


Como primer paso y a nivel general, en base a lo sostenido tenazmente por el mismo Poincaré, no se renuncia a la presencia de una hipótesis de trabajo que oriente la actividad de investigación. Tal hipótesis deriva – junto con otras – de un concepto-guía, de una suerte de sensitizing concept (concepto sensibilizador) a la manera de Blumer.


En nuestro caso el concepto que hace de fondo a la investigación es aquel de religión difusa, entendida como vuelta a los valores centrales ya presentes en la socialización y en la catequesis católica. Se trata de la presencia de principios de orientación de la acción que surgen directa o indirectamente de la fuente religiosa mayoritaria en Italia, es decir la católica. Esto tendría lugar mas allá del conflicto con la institución eclesiástica y con los contenidos de su magisterio. En particular la religión difusa está basada en motivaciones éticas que en general no están en contraste con gran parte de la doctrina oficial de la iglesia. Además en lo que se refiere a la secularización “el punto de partida de la teoría relativa a la religión difusa es que el cambio que se está produciendo no sería de naturaleza traumática y revolucionaria. En efecto, a pesar de los contragolpes debidos a la contestación anti-institucional primero y a la disminución de las vocaciones religiosas y a la disminución de la practica después, la capacidad global de impacto de la iglesia católica en Italia quedaría sustancialmente casi intacta, debido además a la capilaridad de sus estructuras y a la dimensión global de sus modalidades de presencia, aún mas allá de alguna defección mas o menos notable”[13].


En este contexto, tal modo de vivir el hecho religioso “debe ser entendido como ‘difuso’ al menos en un doble sentido. Ante todo es difuso porque está presente en amplios estratos de la población italiana superando los confines de la religión-de-iglesia. Y entrando en un contraste abierto con esta última justamente sobre la base de las motivaciones de naturaleza religiosa (el tema del desacuerdo interno en ocasión de los referéndum sobre el divorcio y el aborto). Además es difuso porque resulta ser un conjunto precipitado, histórico y cultural de la presencia bimilenaria de la institución católica en Italia y de su acción socializadora y legitimadora”[14].


Las articulaciones de la religión difusa son multiformes. “Este aspecto ‘difuso’ desemboca previsiblemente en complejidad y multiplicidad de opciones (especialmente políticas: desde la extrema derecha a la extrema izquierda). Al mismo tiempo los contenidos religiosos originarios se decoloran y pierden intensidad, se confunden, se integran en nuevas síntesis”[15].


Resuelto de este modo, rápidamente[16], el momento de la “representación visual del concepto” como cuadro teórico de base, junto a alguna “especificación del concepto” en términos de aspectos y dimensiones, las fases sucesivas de la “elección de los indicadores” y de la “formación de los índices” son reenviadas a una etapa posterior, luego de la recolección de los datos. De este modo el modelo lazarsfeldiano es utilizado sólo en parte y a los inicios de la investigación.


Una vez recogidas las historias de vida, entra en campo la teoría en base a los datos, que permite formular categorías de análisis. En nuestra investigación se ha pensado preparar una grilla analítica útil a la organización de los datos en base a su contextualización sociológica (desde la familia a la política).


Es necesario aclarar que en relación a Lazarsfeld, Peirce y sobre todo a Glaser y Strauss, nuestra metodología ha asumido una consistente autonomía, es decir ha evitado seguir indiscutiblemente las sugestiones teóricas y las instrucciones procesales ofrecidas, desviándose así de modo notable de las ejemplificaciones ya disponibles en la producción científica de estos autores.


Sobre todo no se ha tenido presente el criterio de la saturación, considerando que la experiencia individual y social no conoce límites, no se colma dentro de límites definidos y siempre es capaz de ir más allá de lo ya conocido y de lo usual. Se podría decir que uno de los caracteres peculiares de las historias de vida es justamente su ilimitado bagage en clave de memoria histórica y sociológica.


Respecto al momento del pasaje a categorías definitorias más generales, nuestro enfoque anticipa por un lado los preliminares de la investigación, a nivel de conceptualización y por otro lado posterga la fase de definición de las tipologías y de interpretación de los datos. Dicho en otros términos, los conceptos sensibilizadores están presentes desde el principio pero al mismo tiempo se agregan otros nuevos antes de la conclusión de la investigación.


De este modo el lazo entre teoría y empíria se mantiene constante y sirve para solicitar continuos reenvíos de una parte a la otra y viceversa.


En lo que se refiere a los aspectos estadísticos-matemáticos, no se sigue a Lazarsfeld a lo largo de la directriz cuantitativista, ni se acoge del todo el rechazo neto expresado por Glaser y Strauss. En cambio, se elige la vía de una mínima estratificación del universo de investigación sin pretender alcanzar niveles de representatividad numérica. Se trata sólo de buscar una presencia más amplia de problemáticas relacionadas a las diversas clases sociales, y de edad, a las categorías profesionales, a los diferentes niveles de instrucción, de rédito, de habitación, a las situaciones diversificadas de género y de estado civil.


No se han sugerido modalidades particulares de comportamientos a los investigadores, en especial a los entrevistadores y los observadores, además de las habituales recomendaciones útiles a evitar influencias e interferencias incorrectas.


Fundamental ha sido la indicación de no formular directamente y explícitamente preguntas sobre el hecho religioso, dejando de este modo una mayor libertad para que el sujeto hablase espontáneamente de su experiencia religiosa. En los pocos casos en que tal indicación no ha sido respetada se ha bloqueado oportunamente el resultado empírico, evaluando con cautela la validez en los pasos relativos a la experiencia religiosa.


No se han seguido los varios procedimientos de codificación ni se ha recurrido al paradigma de codificaciones, a los expedientes técnicos de la matriz condicional, a los varios tipos de muestreo, de los promemoria ni a los diagramas de Glaser y Strauss. Con el objetivo de sustituir tales soluciones más bien complejas y de difícil aplicación, y también considerando los posibles errores procesales frente a una metodología absolutamente nueva, del todo particular y no experimentada anteriormente, se ha preferido un esquema analítico más simple, aunque no menos rígido, controlado varias veces por diversos investigadores.


En efecto, la grilla analítica también prevé algunos indicadores y algún índice que reintroduzca el modelo de Lazarsfeld en la fase final de las investigaciones pero no presupone una regla con fines clasificadores e interpretativos. No es casualidad que precisamente sobre los indicadores, y especialmente sobre los índices, se hayan registrado las mayores diferencias entre los analistas, antes de alcanzar el consenso (casi) total de la lectura de los resultados. Hay que señalar que esta fase de mayor contraste entre los investigadores ha sido también la más productiva en clave heurística.


Elección de los sujetos y la representatividad temático-categorial


Hay que aclarar que la muestra seleccionada para la investigación sobre los “senderos” de la religiosidad, o sea sobre la experiencia religiosa personal (explícita a través de las narraciones autobiograficas de los entrevistados), no tiene ninguna pretensión de ser representativa estadísticamente del universo romano. La muestra quiere sólo abarcar lo más ampliamente posible el arco de las experiencias y de los temas en relación a diferentes pertenencias sociales. En consecuencia no se trata de un microuniverso en relación a los macrocosmos de la metropolis-capital, sino más bien se trata de un conjunto tendencialmente relacionado a las experiencias prevalecientes de categorías y grupos particulares de personas.


En otras palabras, con el fin de evitar una elección guiada sólo por las preferencias extemporáneas de los investigadores, se ha preferido ofrecer líneas de orientación para la selección de los sujetos a quienes pedir narrar su historia de vida. Se ha querido evitar recurrir a grupos de life histories (historias de vida) símiles a las características de los mismos entrevistadores.


La muestra de la investigación se caracterizó por una representatividad temática (o problemática) en relación a los ámbitos problemáticos de los entrevistados, y también por una representatividad categorial, en relación a los grupos sociales considerados interesantes para la investigación por algunos de sus exponentes, individualizados casualmente pero en base a una lógica de investigación suficientemente definida.


Al establecer el número de la muestra se ha apuntado en primer lugar a la practicabilidad de un análisis bastante extenso pero no tanto como para comportar una dispersión de los datos empíricos en un universo demasiado vasto y no controlable sin un sofisticado equipo computarizado (se debe precisar que a los inicios de la investigación, en el 1987, algunos programas de análisis computer-asistida de datos cualitativos todavía no habían sido difundidos o experimentados – así es que todo el trabajo de registro y desgrabación de las historias de vida ha sido conducido en manera tradicional, casi sin alguna diferencia respecto a los años ‘10 cuando Thomas y Znaniecki daban inicio a este tipo de investigación sociológica).


Al mismo tiempo se ha considerado oportuno asignar a cada investigador un número restringido de entrevistas en modo de permitirle trabajar mejor, en manera profunda y repetida, controlando fácilmente los datos de su micromuestra. Nos pareció que un paquete de seis entrevistas era congruente; además porque respondía a las exigencias de representatividad temático-categorial relevado en la fase de preparación metodológica de la investigación.


Tomando en consideración el universo romano – en sentido amplio – se ha organizado la composición de cada paquete de historias de vida en modo de contar entre los sujetos entrevistados tres hombres y tres mujeres, dos en edad entre los 18 y 35 años, dos entre 36 y 60 y los dos últimos con más de ‘60 años. De estas seis personas cuatro debían resultar casados y dos solteros; tres ocupados y tres desocupados. Entre los tres ocupados dos debían ser trabajadores dependientes y uno con trabajo autónomo. Además de las tres personas ocupadas, uno debía trabajar en la industria, otro en el comercio y otro en las actividades de servicio. En lo que concierne a la zona de residencia la ciudad de Roma ha sido subdividida en tres grandes zonas: centro, medio centro y periferia (tomando los antiguos muros romanos como el confín para el centro y la autopista – raccordo anulare – para el medio centro). Por cada zona se seleccionó dos entrevistados. Desde el punto de vista de la estratificación socio-económica ha sido contactada una persona con un rédito de hasta 5 millones de liras al año, dos con rédito entre 6 y 10 millones al año, dos entre 11 y 20 millones y una con 21 o más millones (téngase presente que el año de referencia es el 1986).


Combinar todas estas características en sólo seis personas aumentaba aun más la casualidad, dado que no todos los casos se podían encontrar en el ámbito de las personas conocidas directamente por cada uno de los entrevistadores. En algunos casos, frente a la imposibilidad de encontrar inmediatamente a los individuos con las características previstas en cada paquete, se ha recurrido a un intercambio de indicaciones entre los varios entrevistadores, con el fin de completar el número de las seis historias de vida asignadas a cada uno. También esto ha contribuido a mantener un buen nivel de casualidad en la elección de las personas a entrevistar y en la relación entre el entrevistador y el entrevistado.


En la página que sigue se ha representado, esquemáticamente, como se articuló la composición prevista en cada paquete de seis entrevistas.


Se debe aclarar que cada paquete consideraba seis personas a entrevistar sin que esto significase en algún modo un microuniverso que reprodujera las relaciones numéricas existentes en la realidad del universo romano. Justamente para evitar equivocaciones no se daban – aun teniéndolos – los datos relativos a la composición de la población romana en términos de sexo, edad, estado civil, ocupación, residencia y rédito. Si alguna correspondencia genérica subsiste, no sólo no debe ser enfatizada hasta darle un valor estadístico (lo que no puede ser defendible) sino tampoco se la debe entender como escamotage para resolver en modo forzado y con bases erradas el problema de una representatividad débil del universo.



CATEGORIAS

(todos los entrevistados)


SUB-CATEGORIAS

(sólo tres ocupados)


Total

sujetos


 

SEXO

Hombres            Mujeres

     3                        3


 


 

6


 

EDAD (en años)

18-36      36-60      61 y +

2            2             2


 


 


 

ESTADO CIVIL

Casados/as    No casados/as

          3                        3


 


 

6


 

CONDICION PROFESIONAL

Ocupados/as       No ocupados/as

         3                           3


 


 

6


 


TIPO DE TRABAJO

Dependiente      Autónomo

                         2                      1


 

(3)


 


 

SECTOR DE ACTIVIDAD

Industria   Comercio   Servicios

                   1               1               1


 

(3)


 

ZONA

Centro  Medio-Centro   Periferia

      2               2                 2


 


 

6


 

REDITO ANUAL (en millones)

0-5     6-10     11-20    21y +

      1         2           2          1


 


 

6


La composición del paquete apuntaba fundamentalmente a captar lo más ampliamente posible la gama de temas y problemas de las diferentes categorías socio-demográficas y profesionales, de modo de superar una eventual acentuación de los aspectos y dimensiones concernientes a ámbitos demasiado cercano a los investigadores. En definitiva el paquete, así como estaba programado, respondía a la exigencia de un amplio horizonte de investigación y valía como paso cautelar para reducir el peso de las preferencias personales por parte de los entrevistadores en la elección de los sujetos a entrevistar.


Como se había programado al inicio de la investigación, se recogieron 84 historias de vida, subdivididas en 14 paquetes, cada uno con 6 sujetos. En algunas oportunidades se recogieron más de 6 entrevistas de historia de vida. Esto ocurría cuando los entrevistados no completaban su narración en un solo encuentro (en efecto se parte de un mínimo de media hora en una entrevista a un máximo de tres horas por tres entrevistas a una misma persona).


Organización y fases de la investigación


La investigación se desarrolló en el ámbito del Departamento de Sociología de la Universidad de Roma “La Sapienza” y tuvo como principales entrevistadores en el trabajo de campo a estudiantes avanzados, a graduados en sociología y a alumnos del curso de post-grado “Teoría y análisis cualitativo”.


La recolección de las 84 historias de vida ha tenido inicio en el verano del 1987 y su conclusión fue en los primeros meses del 1988.


En el curso de la investigación se ha consultado al profesor Srdan Vrcan de la Universidad de Spalato, en calidad de profesor visitante de la Universidad de Roma “La Sapienza” en los meses de agosto y septiembre del 1988.


Antes de la publicación del informe final se ha consultado a la profesora Liliane Voyé de la Universidad Católica de Louvain-la-Neuve, también ella docente visitante en los meses de septiembre y octubre del 1992.


En los encuentros de adiestramiento a la investigación se han efectuados algunas pruebas experimentales con la participación de los entrevistadores que pasaron luego a la realización de algún pre-test introductivo después de haber recibido las instrucciones usuales sobre el modo de recoger una historia de vida. Se ha insistido sobre todo en la necesidad de dejar el campo libre a la autoexpresión del entrevistado o de la entrevistada, sin formular nunca preguntas directas sobre los problemas de carácter religiosos, salvo algunas solicitudes de profundización de un tema religioso surgido durante la narración en modo espontáneo.


La motivación de la investigación, que se comunicó oficial y uniformemente a los sujetos a entrevistar, fue la de un estudio científico sobre los valores de los romanos, absteniéndose de dar ulteriores detalles que pudiesen condicionar desde un inicio la libre elección de las opiniones y de los eventos a explicitar en el curso de la narración autobiográfica.


El entrevistador tenía que reducir al máximo las preguntas y tenía que intervenir para solicitar alguna especificación o para pedir alguna aclaración sólo cuando era extremamente necesario.


Se había previsto no pasar enseguida a la grabación de la biografía en el primer encuentro, donde en cambio se debía proceder a profundizar el conocimiento inicial entre el entrevistador y el entrevistado.


Se ha pedido también a los investigadores proceder en pareja en el trabajo de campo, asignando a un investigador el rol de entrevistador y a otro el de observador. Razones contingentes no siempre han consentido la posibilidad de seguir esta indicación. En el caso de la ausencia del observador, el entrevistador debía luego escribir apuntes – inmediatamente luego del encuentro – para anotar, en lo posible, todos los detalles del desarrollo de la entrevista, las eventuales intervenciones de otros sujetos y todo otro elemento útil para la comprensión sociológica del evento. Obviamente este deber de escribir poniendo una particular atención a la dimensión visual era asignado generalmente al observador cuando estaba presente, pero la redacción final se realizaba junto con el entrevistador, que agregaba los detalles que habían escapado al observador.


Las anotaciones relativas a la observación (realizadas durante o apenas terminada la entrevista) se utilizaban para completar la transcripción textual del récit (la historia) agregando en paréntesis – en el texto – la “escenografía” de lo que sucedía sobre el set de la investigación. El protocolo de la historia de vida debía reconstruir lo mejor posible la escena de la interacción entre investigador y protagonista de la biografía y eventualmente entre las demás personas (observador, familiares, parientes, amigos del entrevistado). En general se solicitaba que la persona a entrevistar estuviera sola. En el caso contrario, la interferencia de otros sujetos era debidamente evaluada y podía ofrecer útiles puntos de reflexión en clave interpretativa.


De cada entrevista de historia de vida ha sido redactado también una nota introductiva, útil para contextualizar el momento especifico de la investigación.


La desgrabación de los cassettes tenía que ser realizada lo antes posible, de modo de utilizar al máximo la memoria del evento. La desgrabación no podía ser asignada a otra persona que no había participado en el momento real del testimonio biográfico. Debían realizarla los mismos investigadores, de ser posible junto a los observadores que habían estado presente. Esto garantizaba la fidelidad respecto al dato recogido y resolvía positivamente toda duda sobre las afirmaciones y los pasajes poco comprensibles en el audio.


Terminada la investigación de campo, los miembros del grupo de investigación tuvieron que analizar a fondo, a través de la lectura de un volumen[17], los contenidos de la teoría de la religión difusa y de las hipótesis relacionadas a esta teoría.


Se ha realizado de este modo una larga fase de elaboración de una ficha-guía para el análisis interpretativo de cada historia de vida. Se arribó a esta elaboración, luego de una atenta y meticulosa evaluación, a través de una serie múltiple de sugerencias realizadas por todos los investigadores. Se formularon, a nivel individual y de grupo, quince propuestas diversas de análisis del contenido de los protocolos biográficos recogidos.


Sobre la base de tales propuestas, se llegó, en forma grupal y a través de varios encuentros de discusión, a un texto definitivo de ficha-guía. Esta debía ser completada en base a los diferentes ítems previstos (téngase presente que en los modelos originales los espacios a completar tenían más renglones, en modo de consentir el mayor número posible de información).


Por cada historia de vida se ha utilizado una ficha-guía de análisis interpretativa. Pero si se considera las diversas fases, se cuentan con un máximo de hasta cinco fichas en un mismo protocolo autobiográfico. Sin embargo la fase considerada en la investigación ha sido sólo la última.


En la fase A se completaron las fichas en modo individual: el entrevistador y el observador. Luego la pareja de investigación se reunió para encontrar un acuerdo para completar la ficha considerando los aportes de las dos fichas ya escritas. En la fase B se introduce una nueva figura: el co-intérprete, una persona que no participa ni en el trabajo de campo ni en la fase A, su rol es aquel de completar una nueva ficha.


En la fase AB por último, el mismo co-intérprete – junto con los investigadores que han realizado la fase A – escribe la ficha definitiva, despojada al máximo de interferencias personales, debido sobre todo al control cruzado de los tres analistas.


La fase más laboriosa ha sido justamente la AB porque comportaba la presencia de dos o tres interlocutores con varias propuestas de redacción.



FICHA GUIA PARA EL ANALISIS INTERPRETATIVO


1- Datos generales


(señalar con un círculo los datos pertinentes)


FASE:   A     B     AB     ABC


ENTREVISTA N° ……


SEXO:  M.   F.


RESIDENCIA:    C . M.  P.


EDAD:  18<   36<   61<


REDITO:  <5   <10  <20   21<


ESTADO CIVIL:  C.   nC.


CONDICION DE TRABAJO:  T. (TD  TA)  (TI  TC  TS) D. (DS  DC)



ENTREVISTADOR/A (NOMBRE Y APELLIDO): …………………………………………………………………..


OBSERVADOR/A (NOMBRE Y APELLIDO):  ……………………………………………………………………….


CO-INTÉRPRETE (NOMBRE Y APELLIDO): …………………………………………………………………………….


 


LUGAR DE LA ENTREVISTA: …………………………………………………………………………………………………


FECHA DE LA ENTREVISTA: …………………………………………………………………………………………………


 


 


NOTAS SOBRE LA ENTREVISTA: …………………………………………………………………………………………..


OTRAS PRESENCIAS  (SI SON INFLUYENTES): ……………………………………………………………………..


Leyenda


FASE:      A         = análisis realizado por el entrevistador / observador


                B         = análisis realizado por el co-intérprete


                AB      = análisis realizada por los investigadores y el co-intérprete


                ABC   = análisis resumida del paquete de las seis autobiografías


RESIDENCIA:        C.  =  centro


                               M.   =  medio centro


                               P.  =  periferia


ESTADO CIVIL:   C.    =  casado/a, divorciado/a, separado/a, viudo/a, concubino/a


                               nC.  =  no casado/a


CONDICION DE TRABAJO:             T.  = trabajador/a  ocupado/a


                                                               TD. = trabajador/a dependiente


                                                               TA.  = trabajador/a autónomo/a


                                                               TI.   = trabajador/a en la industria


                                                               TC.  = trabajador/a en el comercio


                                                               TS. = trabajador/a en el sector servicios


                                                               D.  =  trabajador/a desocupado/a


                                                               DS. = trabajador/a desocupado/a


                                                                         no ocupado en modo discontinuo


                                                               DC = trabajador/a desocupado/a,


                                                                        no ocupado en modo continuo



2 – Familia


(indicar la página, los renglones, y el contenido sintético de los pasos en donde se mencionan las siguientes categorías analíticas)



FAMILIA DE ORIGEN


 


FAMILIA DE PROCREACION


Recuerdos de infancia:……………………………….


 


 


Residencia: ……………………………………………..


 


Residencia: ………………………………………………….


Padre: …………………………………………………….


 


Padre: ………………………………………………………..


Madre: ……………………………………………………


 


Madre: ……………………………………………………….


Otros componentes: ………………………………….


 


Otros componentes: ………………………………………


Hijos: …………………………………………………….


 


Hijos: …………………………………………………………


Persona más influyente: …………………………….


 


Persona más influyente: ………………………………..


Valores prevalecientes en familia: ………………


 


Valores prevalecientes en la familia: ………….. ….


Socialización: …………………………………………


 


Socialización: ……………………………………………..


Educación religiosa: …………………………………


 


Educación religiosa: ……………………………………..


Práctica religiosa: ……………………………………


 


Práctica religiosa: …………………………………………


No religiosidad versus educación religiosa


 


No religiosidad versus educación religiosa


Otro: ……………………………………………………..


 


Otro: ………………………………………………………….


Valores de evaluación de la religión difusa



++


+-


=


-+




1


2


3


4


5


3 – Escuela



 


Jardín de infantes


Primaria


Media


Superior


Pública


…………………………


……………………..


…………………..


……………..


Privada laica


…………………………


……………………..


…………………..


……………..


Privada religiosa


…………………………


……………………..


…………………..


…………….


Enseñanza religiosa


………………………..


………………………


…………………..


……………..


Persona influyente


…………………………


……………………..


…………………..


………………


Otros (exámenes, etc.):


……………………………………………………………………………………………………………………………………………..


Valores emergentes:


…………………………………………………………………………………………………………………………………………….


Valores de evaluación de la religión difusa



++


+-


=


-+




1


2


3


4


5


4- Religión e iglesia



Respuesta espontánea: ……………………………………………………………………………………………………………..


Respuesta solicitada: ………………………………………………………………………………………………………………..


 


Institución: ………………………………………………………………………………………………………………………………


Valores prevalecientes de la institución: ……………………………………………………………………………………….


Papa: ………………………………………………………………………………………………………………………………………


Jerarquía: ……………………………………………………………………………………………………………………………….


Doctrina y enseñanza del magisterio: ……………………………………………………………………………………….


Educación y catequesis: …………………………………………………………………………………………………………..


Religión en la escuela: ……………………………………………………………………………………………………………..


Textos y libros religiosos: ………………………………………………………………………………………………………..


Religión-de-iglesia: ………………………………………………………………………………………………………………….


Bautismo: …………………………………………………………………………………………………………………………………


Primera comunión: …………………………………………………………………………………………………………………….


Confirmación: …………………………………………………………………………………………………………………………..


Casamiento religioso: ………………………………………………………………………………………………………………


Casamiento civil: ……………………………………………………………………………………………………………………..


Unción de los enfermos: ………………………………………………………………………………………………………….


Funerales religiosos: ……………………………………………………………………………………………………………….


Funerales civiles: ……………………………………………………………………………………………………………………..


Ritos y festividades: ………………………………………………………………………………………………………………..


Confesión: ……………………………………………………………………………………………………………………………….


Pecado – mal – diablo: ……………………………………………………………………………………………………………….


Política: …………………………………………………………………………………………………………………………………..


Aborto: ……………………………………………………………………………………………………………………………………


Divorcio: …………………………………………………………………………………………………………………………………


Sexualidad: ……………………………………………………………………………………………………………………………..


Religión popular: ……………………………………………………………………………………………………………………


Peregrinajes: …………………………………………………………………………………………………………………………..


Milagros: ……………………………………………………………………………………………………………………………….


Creencia en Dios: ………………………………………………………………………………………………………………….


Ateísmo: ……………………………………………………………………………………………………………………………….


Indiferencia: ………………………………………………………………………………………………………………………….


Agnosticismo: ………………………………………………………………………………………………………………………


Religiones no católicas: ………………………………………………………………………………………………………..


Sentido de la vida: ………………………………………………………………………………………………………………..


Etica: …………………………………………………………………………………………………………………………………….


Personas influyentes: ……………………………………………………………………………………………………………..


Parroquia: …………………………………………………………………………………………………………………………….


Comunidad: ………………………………………………………………………………………………………………………….


Laicado: ………………………………………………………………………………………………………………………………


Crisis:  …………………………………………………………………………………………………………………………………


Alejamiento: ………………………………………………………………………………………………………………………..


Otro:


…………………………………………………………………………………………………………………………………


Valores emergentes del entrevistado/a:


…………………………………………………………………………………………………………………………………


Escala de actitudes del entrevistado hacia la iglesia


++                     +-                       =                        -+                      —


                                          1                       2                        3                          4                      5


Escala de actitudes del entrevistado/a hacia la religión


++                     +-                       =                        -+                      —


                                          1                       2                        3                          4                       5



5- Medio de comunicación



Radio: …………………………………………………………………………………………………………………………………………


Televisión: ………………………………………………………………………………………………………………………………….


Cine: …………………………………………………………………………………………………………………………………………


Música: ……………………………………………………………………………………………………………………………………..


Publicidad: …………………………………………………………………………………………………………………………………


Diarios: ………………………………………………………………………………………………………………………………………


Periódicos: …………………………………………………………………………………………………………………………………


Libros: ………………………………………………………………………………………………………………………………………..


Otro:


………………………………………………………………………………………………………………………………


Valores emergentes del entrevistado/a:


………………………………………………………………………………………………………………………………


Escala de evaluación de la religión difusa


++                     +-                       =                        -+                      —


                                          1                       2                        3                          4                       5


6- Asociaciones



INSTITUCIONALES


 


NO INSTITUCIONALES


Grupos religiosos:


 


Grupos religiosos:


Grupos políticos:


 


Grupos políticos:


Grupos sindicales:


 


Grupos sindicales:


Grupos de voluntariado:


 


Grupos de voluntariado:


Grupos culturales:


 


Grupos culturales:


Grupos ambientalistas:


 


Grupos ambientalistas:


Grupos recreativos-deportivos:


 


Grupos recreativos-deportivos:


Grupos de clubes:


 


Grupos de clubes:


 


 


 


Otro:


Grupos de amistades: ……………………………………………………………………………………………………………………..


Grupos extralegales: ………………………………………………………………………………………………………………………..


Valores emergentes del entrevistado/a:


………………………………………………………………………………………………………………………………


Escala de evaluación de la religión difusa


++                     +-                       =                        -+                      —


                                          1                       2                        3                          4                       5



7- Trabajo



Inicio del trabajo:


 


Búsqueda del trabajo:


 


Recomendaciones:


 


Desocupación:


 


Motivaciones del trabajo:


 


Tipo de trabajo:


 


Retribución:


 


Huelgas:


 


Sindicatos:


 


Carrera:


 


Sentido del deber:


Profesionalidad:


Satisfacción:


Insatisfacción:


Clases sociales:


Otro:


……………………………………………………………………………………………………………………………………………..


Valores emergentes del entrevistado/a:


………………………………………………………………………………………………………………………………


Escala de evaluación de la religión difusa


++                     +-                       =                        -+                      —


                                          1                       2                        3                          4                       5



8- Política


VALORES



Orientación ideológica:


Relevancia de la política:


Ambito de la política:


Compromiso político:


Indiferencia:


Libertad:


Patria:


Paz:


Ecología:


Feminismo:


Otro:


ACTITUDES



Poder:


Contestación:


Desilusión:


Moralización:


Otro:


 


POLITICA Y VALORES RELIGIOSOS


Religión y política:


Estado e Iglesia:


Unidad política de los católicos:


Aborto:


Divorcio:


Otro:


PARTIDOS E IDEOLOGIAS


Actitud hacia la Democracia Cristiana:


Actitud hacia el Partido Comunista Italiano:


Actitud hacia el Partido Socialista Italiano:


Actitud hacia los partidos laicos:


Marxismo:


Materialismo:


Liberalismo:


Nuevos movimientos:


Terrorismo:


Personas influyentes:


Otro:


POLITICA INTERNACIONAL:


…………………………………………………………………………………………………………………………………………………


Otro:


Valores emergentes del entrevistado/a:


……………………………………………………………………………………………………………………………………………………..


Escala de evaluación de la religión difusa


++                     +-                       =                        -+                      —


                                          1                       2                        3                          4                       5


De todos modos, en la mayor parte de las 84 historias de vida se llegó a soluciones acordadas entre todos los analistas. Un problema acentuado surgió a nivel interpretativo en un solo caso entre un co-intérprete y dos investigadores responsables de un paquete de historias.


Concluidas las tres primeras etapas, se ha pasado a la fase ABC del paquete total de seis historias de vida: ha sido completada – por parte de los analistas encargados de las fases precedentes – una ficha sintética basada en aquellas individuales, salvo alguna adaptación en la parte relativa a los datos generales y a la agregación del número de entrevistas en las indicaciones concernientes a los pasos señalados.


Por último en la fase ABCD, tres supervisores (quien subscribe, director de la investigación y dos corresponsales, Consuelo Corradi y Cecilia Costa) han discutido con cada grupo de analistas (uno o dos investigadores y un co-intérprete) los datos contenidos en las fichas, aportando modificaciones y/o agregaciones en los casos que se consideró oportuno hacerlo.


Es necesario precisar que cada uno de los co-intérpretes ha examinado uno o dos paquetes, por un total de 6 o 12 historias de vida. Los supervisores han analizado en cambio cuatro o seis paquetes, por un total de 24 o 36 historias de vida.


Las diversas intervenciones y roles de los investigadores, fase por fase, se pueden presentar sintéticamente a través de una tabla de presencias-ausencias:



 


Entrevistador


Observador


Co-intérprete


Supervisor


FASE A


x


x


 


 


FASE B


 


 


x


 


FASE AB


x


x


x


 


FASE ABC


x


x


x


 


FASE ABCD


x


x


x


x


En la mayor parte de los casos han participado en las diversas fases al menos tres analistas (cuando no se contaba con el observador). En la próxima tabla se indica en detalle como se ha articulado la actividad de análisis interpretativo post-relevamiento.


Como se puede observar existe un promedio de tres fichas completadas por cada una de las historias de vida, mientras la relación entre investigador y sujetos entrevistados ha sido de 1 a 2. De este modo, el peso de la posible influencia personal de los entrevistadores ha sido reducido.


En realidad el complejo de la investigación había sido organizado en fases, con momentos de control bastante selectivos, en forma de “embudo”, con el objetivo de dejar filtrar solamente los aspectos considerados más significativos. Con este fin la redacción de las fichas ha sido un momento estratégicamente decisivo porque ha permitido organizar la gran mole del material disponible (miles de páginas escritas) según criterios científicos de análisis categoriales.



Paquete


N° de historias


N° de fichas


N° de investigadores

 


1


6


19


3


2


6


13


3


3


6


13


4


4


6


19


3


5


6


19


3


6


6


19


3


7


6


25


4


8


6


25


4


9


6


19


3


10


6


19


3


11


6


19


3


12


6


19


3


13


6


19


3


14


6


19


3


 


——


—–


—–


 


84


266


45


El selector más eficaz resultó ser aquel que permitía volver a las entrevistas específicas, a determinadas páginas y renglones, es decir aquellos pasajes de las historias de vida considerados los más aptos para una verificación/falsificación de las hipótesis de partida. Se trató de indicios que luego los diferentes investigadores han seguido para tejer la trama del discurso sobre la religión difusa y sobre las modalidades de actitudes y comportamientos religiosos o no religiosos.


Particularmente útiles – a pesar de las equivocaciones y las forzamientos – han sido las escalas de evaluación sobre la religión difusa, presentes al final de cada categoría en la grilla de análisis (familia, escuela, religión e iglesia, medios de comunicación, asociaciones, trabajo, política). Se pedía, en la práctica, expresar un juicio de valor sobre la verificación o refutación de las hipótesis relativas a la religión difusa, indicando con el número 1 (es decir “++”) el máximo de verificación, con el 2 (es decir “+-”) la verificación parcial, con el 3 (es decir “=“) la incertidumbre o la indiferencia, con el 4 (es decir “-+”) la parcial refutación, con el 5 (es decir “–”) la total refutación de la aplicabilidad de la hipótesis de la religión difusa.


En el ámbito de la categoría de análisis relativo a la religión y a la iglesia se han agregado dos escalas de evaluación para tener alguna indicación sobre la actitud del entrevistado/a hacia la iglesia y hacia la religión respectivamente, con el máximo del consenso expresado mediante el símbolo “++” y el máximo del disenso con “–”.


Sin embargo alguna indicación sobre los valores emergentes del entrevistado/a en relación a la categoría individual de análisis podía, antes de las escalas, ofrecer puntos útiles para entender el perfil del sujeto a partir de sus líneas esenciales. A esto podía servir también el espacio dejado en la opción “otro” donde agregar algún detalle importante no asignable a las subcategorías de análisis presentes en la ficha.


La primera parte de la ficha recogía datos de carácter general sobre el entrevistado/a y en particular servía para indicar las características de las personas a entrevistar (sexo, residencia, edad, rédito, estado civil y condición laboral). Se agregaban luego los nominativos de los investigadores responsables de las entrevistas y del co-intérprete. Se debía precisar también la fecha y el lugar donde se había realizado la entrevista. Amplio espacio se dejaba para las notas, las observaciones, los datos relevantes, las reflexiones sobre el desarrollo de la entrevista y se pedía nombrar explícitamente la participación de otras personas que hubiesen ejercitado alguna influencia a través de su presencia.


Bajo la categoría analítica de la familia se distinguía entre núcleo familiar de origen y de procreación justamente para ver las diferencias entre socialización primaria y experiencia sucesiva, en términos de valores y de práctica religiosa. La subcategoría que apuntaba a individuar un eventual contraste entre la no religiosidad por una parte y la educación religiosa por la otra fue de gran importancia al fin de la verificación de la religión difusa.


La categoría de la escuela tenía una estructuración en subcategorías de naturaleza institucional, junto con la indicación sobre la enseñanza de la religión y la presencia eventual de una persona influyente.


Crucial era la categoría de la religión e iglesia. Luego de la puntualización sobre la mayor o menor espontaneidad al hablar del tema, se miraba a las figuras institucionales, a la educación (especialmente escolar), a los sacramentos, a los ritos, a la normativa ética, a la creencia, a las otras religiones, a las estructuras religiosas locales.


La categoría de los medios de comunicación no ha dado sugerencias particulares. Las subcategorías eran: la radio, el teatro, el cine, los cotidianos.


El contexto del asociacionismo, dividido en institucional y no institucional, no ha sido muy rico y no ha aportado pasos relevantes.


Respecto al tema del trabajo, el interés demostrado ha sido mayor y detallado. Mayormente complejo ha sido el punto que se refería a la política; ésta se ha dividido en valores, actitudes, policía y valores religiosos, partidos e ideología.


En base a las numerosas lecturas de los protocolos y de las fichas-guías para el análisis interpretativo se ha llegado a hipotetizar una tipología compleja al grado de representar las diferentes características socio-individuales surgidas en la investigación.


En primer lugar se ha subdividido la llamada religión-de-iglesia en dos categorías: la acrítica y la crítica. En el primer caso se ha querido indicar una orientación ampliamente condicionada por la posición oficial dada por el magisterio eclesiástico a las cuestiones socio-religiosas. En el segundo caso se observaba la persistencia de un lazo con la institución religiosa y al mismo tiempo la presencia de algunos puntos críticos hacia ésta.


Cuando la actitud conflictiva hacia la organización religiosa llega a niveles mayores se registra la religión crítica como divergencia.


También la categoría de la religión difusa se subdivide en dos subcategorías: la religión difusa como búsqueda y la religión difusa como condición. La primera subcategoría es típica de un ambiente caracterizado por una marcada urbanización y por un clima cultural particularmente vivaz. La segunda está caracterizada por un menor dinamismo, por una aceptación casi resignada de todo lo existente, sin puntos vitales, limitando la experiencia religiosa a pocos momentos, con una práctica ritual y sacramental más bien discontinua.


En el caso en que se toma distancia de la iglesia y de los contenidos de su enseñanza prevalece al máximo la orientación crítica. Se trata de la religión crítica como alejamiento.


Por último, también la no religión tiene sus especificaciones en no-religión moral, basada sobre los principios éticos de matriz laico-profana, y no-religión amoral, desvinculada completamente de los valores éticos y comportamientos compartidos.


Así, definida tal tipología, se han reexaminado todas las historias de vida para atribuir a cada una la etiqueta correspondiente a una categoría o subcategoría entre las ya indicadas. Este trabajo no ha sido fácil. En algún caso no se ha identificado claramente donde colocar un sujeto si en una o en otra categoría, por ejemplo entre religión-de-iglesia acrítica y religión-de-iglesia crítica. A veces el sujeto no ha sido clasificado por la contradicción de los datos. Pero en general una de las ocho modalidades previstas ha podido indicar claramente el perfil socio-religioso individual.


Las etiquetas relativas a las varias historias de vida han permitido evidenciar las biografías más representativas desde el punto de vista temativo-categorial. Sobre la base de esta démarche se han preparado los informes finales, categoría por categoría.


Para una visión completa de los componentes de la tipología utilizada se puede observar el siguiente esquema:




MODALIDAD DE GÉNERO

(categorías)


MODALIDAD DE ESPECIE

(Subcategorías)


Código


 


 


 


 


Religión-de-iglesia acrítica


RA


Religión-de-iglesia


 


 


 


Religión-de-iglesia crítica


RB


 


 


 


Religión crítica como divergencia


 


R1


 


 


 


 


Religión difusa como búsqueda


R1a


Religión difusa


 


 


 


Religión difusa como condición


R1b


 


 


 


Religión crítica como alejamiento


 


R2


 


 


 


 


No religión moral


R2a


No religión


 


 


 


No religión amoral


R2b


 


 


 


El linkage entre cualitativo y cuantitativo


Las relaciones entre análisis cualitativo y análisis cuantitativo no han sido nunca aclaradas suficientemente. Algunas veces se ha indicado la superioridad de uno, otras veces la superioridad del otro, en particular de este último. Aún en el caso de la convivencia de las dos metodologías, casi siempre la cuantitativa ha tenido un rol predominante, mientras no es fácil encontrar ejemplos de lo contrario. Raramente se ha tentado una solución que considerase las exigencias y las características de los dos enfoques, valorizando sus respectivas ventajas y superando las específicas carencias.


La investigación cualitativa, conducida a través de 84 autobiografías de residentes en la capital italiana, ha tenido inicio dos años antes de la cuantitativa realizada en la provincia de Caltanissetta (Sicilia) a través de 719 cuestionarios[18]. En la presentación de la investigación realizada en Sicilia central se ha escrito: “En esta investigación se ha tratado de evitar voluntariamente la re-utilización de una serie de categorías preestablecidas, ya experimentadas también por otros estudiosos y en diferentes investigaciones de campo. En vez de agregar los datos según esquemas predefinidos, se ha partido de los mismos datos y de sus evidencias para establecer cuáles eran los trends más consistentes y comprobados”[19]. Lo mismo se puede decir sobre la investigación romana, donde – aplicando la teoría en base a los datos de Glaser y Strauss – se ha apuntado a hacer emerger las categorías socio-comportamentales del análisis razonado de los datos, siguiendo los criterios metodológicos arriba expuestos.


La tipología surgida de los protocolos biográficos ha evidenciado un continuum (aunque no se puede afirmar que sea siempre así) de ocho categorías de religión y no religión, o más precisamente de seis categorías de carácter religioso (más o menos acentuado) y dos categorías de tipo areligioso. En cambio, en la investigación cuantitativa sobre la diócesis de Caltanissetta las categorías resultaron ser cinco (la sexta era latente, no suficientemente caracterizada y se refería a la no religión).


Son al menos dos las consideraciones a hacer. Ante todo se ha demostrado que el enfoque cualitativo está en condiciones de ir más a fondo, especialmente en un campo temático como el religioso. La mayor cantidad de las categorías tipológicas está a favor de la metodología cualitativa. No sólo. Esta también puede sugerir pistas a recorrer por parte de la metodología cuantitativa, que de este modo se encuentra operando sobre un terreno ya sondado y que resultó confiable.


En segundo lugar la verificación cuantitativa prueba (en cinco sobre ocho clases comportamentales) que el precedente análisis cualitativo tenía un fundamento, a pesar de que los índices de religiosidad y la cluster analysis organizan los datos de los cuestionarios sicilianos en modo bastante afín a la tipología que resultó de los protocolos autobiográficos romanos.


En realidad, la situación romana es menos homogénea que la de Caltanissetta y su provincia; por lo tanto da lugar a una mayor fragmentación de las actitudes y de los comportamientos. En efecto, la religión difusa como búsqueda es típicamente metropolitana, y no se ha encontrado en Sicilia. En Roma es más evidente la orientación hacia lo no religioso que por el contrario resulta sólo como clase latente en la provincia siciliana de Caltanissetta.


Si más allá de estos aspectos particulares, el escenario global de la fenomenología religiosa se puede descomponer casi del mismo modo usando igualmente los cuestionarios y las historias de vida, es factible la idea que la objetividad – suponiendo que exista – no depende de la metodología cuantitativa o cualitativa sino del rigor de los procedimientos, del uso apropiado de las técnicas y de la credibilidad científica de las interpretaciones propuestas.


Si se considera entonces que la religión es un sistema de significados más bien fragmentado a nivel subjetivo y no siempre institucionalizado, se deduce que la investigación cualitativa permite, en particular, ir mas allá de las apariencias y de las declaraciones extemporáneas, apuntando a los datos ampliamente motivados y circunstanciados.


En términos más explícitos y directos se puede reafirmar que “este tipo de investigación social parte de la perspectiva del actor, de las ‘interpretaciones de la realidad’ de los mismos individuos. Por esto los conceptos del investigador y los modelos teóricos de los sistemas (religiosos) de significado no deberían ser presentados anticipadamente por el actor (mediante afirmaciones o cuestionarios) sino que las definiciones de la realidad por parte del actor deberían ser los datos empíricos en donde el investigador sociológico descubre y reconstruye su ‘teoría en base a los datos’ (de Glaser y Strauss) sobre los sistemas de significados. El actor debería ser observado y entrevistado en relación a su biografía, a los motivos y a los fines de su comportamiento cotidiano y a sus interpretaciones de la vida en general”[20].


Para alcanzar tales objetivos la organización de los datos no puede ser pre-determinada sino post-determindada a partir de los mismos datos. Siguiendo esta óptica se ha realizado la mencionada investigación.



[1]. Cfr. R. Cipriani – E. Pozzi, “Per un’analisi preliminare di un protocollo di storia di vita”, en R. Cipriani (compilador), La metodologia delle storie di vita. Dall’autobiografia alla life history, Euroma-La Goliardica, Roma 1987, pag. 209-295.


[2]. Cfr. R. Cipriani – E. Pozzi, Op. Cit., pag. 210.


[3]. Cfr. C. S. Peirce, “Deduzione, induzione e ipotesi”, en Caso, amore e logica, Taylor, Turín, 1956, pag. 98.


[4]. C. S. Peirce, “The fixation of belief”, en Chance, love and logic, Harcourt, Brace, and Co., Nueva York 1923; Peter Smith, Nueva York 1949.


[5]. Cfr. R. K. Merton, The bearing of empirical research upon the development of social theory, “American sociological review”, 1948, pag. 505-515, nota 4.


[6]. Cfr. R. K. Merton, Op.cit., pag. 515.


[7]. Cfr. P. Lazarsfeld, “Sociology”, en Main trends of research in the social and human sciences, Mouton, París-La Haya, 1970.


[8]. Cfr. P. Lazarsfeld, Op. cit., pag. 18.


[9]. Cfr. P. Lazarsfeld, Op. cit., pag. 19.


[10]. Cfr. P. Lazarsfeld, Op. cit., pag. 19.


[11]. Cfr. W. James, Pragmatism, a new name for some old ways of thinking, Longmans, Green, and Co., Nueva York-Londres 1904, en particular pag. 45-55.


[12]. J. H. Poincaré, La valeur de la science, Plammarion, París 1908.


[13]. R. Cipriani, La religione dei valori. Indagine nella Sicilia centrale, Sciascia, Caltanissetta-Roma 1992, pag. 167.


[14]. R. Cipriani, La religione diffusaTeoria e prassi, Borla, Roma, 1988, pag. 31.


[15]. R. Cipriani, Op.cit., pag. 32.


[16]. Para un análisis más amplio cfr. ivi, en particular pag. 31-40.


[17]. R. Cipriani,  ibidem.


[18]. Cfr. R. Cirpiani, La religione dei valori. Indagine nella Sicilia centrale, cit.


[19].R. Cipriani, Op.cit., pag. 171.


[20]. H.W.A. Hilhorst, “Qualitative research on religious meaning systems: socio-logists in search of “invisible religión”, XX Conferencia Internacional de Sociología de la Religión, Helsinki, agosto 1989, pag. 8.